En un entorno de desconfianza, Pfizer necesitaba comunicar ciencia con rigor y empatía. Consolidamos una narrativa que genera confianza, no solo información.
Comunicar ciencia hoy es una trampa: si es muy técnica, nadie conecta; si es muy emocional, se pierde credibilidad. El riesgo: erosionar la confianza en momentos críticos.
No hicimos “videos institucionales”. Establecimos una brújula narrativa obligatoria: todo contenido debe mostrar el rostro humano de la ciencia, validado por expertos, sin dramatismo ni jerga innecesaria.
Médicos y pacientes reales, no actores ni gráficos fríos.
Cada frame validado por rigor científico y sensibilidad humana.
Sin revisiones por tono o sensibilidad.
Vs. campañas anteriores puramente técnicas.
Ni frialdad técnica. Solo equilibrio estratégico.
Todo responde a la misma brújula: ciencia con alma, sin concesiones al rigor.
El Diagnóstico de Posición identifica las grietas entre tu mensaje y la percepción real. En 2 semanas, tenés una dirección clara.